San Cristóbal : La historia de San Critobal
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miércoles, 7 de noviembre de 2012
La historia del barrio
Cuando Juan de Garay, fundó la ciudad de Buenos Aires, ésta abarcaba un rectángulo que se extendía desde las actuales Arenales (al norte) hasta la Av. San Juan (al sur) y desde la ribera (al este) hasta aproximadamente la calle Gascón/Quintino Bocayuva (al oeste).
La zona urbana ocupaba una extensión que iba desde la Av. Córdoba (al norte) hasta Independencia (al sur) y desde 25 de Mayo/Balcarce (al este) hasta las calle Salta/Libertad (al oeste) ocupando un total aproximado de 144 manzanas.
Tengamos en cuenta que en ese entonces, nuestro Barrio (que como tal no existía) estaba fuera de los límites de la "Santísima Trinidad y Puerto de Santa María de Buenos Ayres", solo pensemos que la esquina de Alsina y Piedras (hoy en día pleno centro porteño) era pleno campo.
Tenemos entendido que el primer "propietario" de nuestro barrio fue el Capitán Alonzo de Vera. Juan de Garay le reservó las tierras comprendidas entre el límite sur de la ciudad y el Riachuelo. No se sabe a ciencia cierta, si el capitán Vera hizo uso de estas tierras, ya que en esos momentos se encontraba en Asunción.
Mucho tiempo después, encontramos que gran parte de lo que sería San Cristóbal, estaba ocupada por los Bethlemitas (orden religiosa que a diferencia de los Capuchinos se distinguían por su cinturón que era de cuero y una medalla que representaba el nacimiento de Cristo).
Con el tiempo, el barrio se caracterizó por ser un lugar donde muchas familias tradicionales en la sociedad porteña tenían sus quintas. Había también grandes terrenos destinados al cultivo de hortalizas y alfalfares, algunos con amplios jardines.
La primera división eclesiástica, fue dispuesta el 8 de julio de 1769 y estableció en Buenos Aires las parroquias de Catedral, Concepción, La Piedad, Socorro, San Nicolás y Monserrat.
Recién el 28 de junio de 1869 la legislatura de Buenos Aires aprobó un acuerdo celebrado entre el Poder Ejecutivo y las autoridades eclesiásticas una nueva división parroquial. Por lo que a las seis ya existentes se agregaron: San Telmo, Santa Lucía, del Pilar, San Miguel, Balvanera, San Cristóbal y Catedral al Sur.
El primer censo en 1869 registró una población en el barrio de 3.171 habitantes y 392 casas.
San Cristóbal tuvo en sus momentos iniciales una considerable extensión que con el correr del tiempo fue disminuyendo en favor de los nuevos barrios que cobraron vida en sus alrededores. Hoy en día es uno de los cuatro barrios más pequeños de la Capital Federal.
Para 1887 a San Cristóbal se le fijaba todo el sector sudoeste de Buenos Aires desde Independencia al Riachuelo y desde Entre Ríos y su prolongación (Vélez Sarsfield) hasta el límite oeste de la ciudad, la calle Sáenz/Boedo. Según el censo de ese año la población ya había aumentado al doble que la anterior, contando con 37.765 habitantes y 3.260 casas. En este fenómeno tuvo decisiva influencia el aporte inmigratorio (11.924 extranjeros).
San Cristóbal tuvo un impacto muy grande en su población por lo que comenzó el fraccionamiento de las quintas en pequeños lotes para la construcción de viviendas, empezándose así también a delinearse las calles. Esto dio como consecuencia un aumento de hasta un 100% en el valor de los lotes.
En 1904 surgió la división entre San Cristóbal Norte y San Cristóbal Sud. Éste último comprendía el perímetro de Garay, Entre Ríos, Vélez Sarsfield, Boedo, Sáenz y el Riachuelo.
En 1909 la población del barrio ascendía a 78.246 habitantes de los cuales el 26,48% eran argentinos, el 43,52% eran extranjeros. De ésto último tenemos que el 27,10% eran italianos, el 10,56% eran españoles, el 2,27% eran uruguayos, el 1,24% eran franceses y el 2,35% restante eran de otras nacionalidades.
Según la diagramación aprobada en 1955, los límites eran: al norte Independencia; el este, Entre Ríos; al sur, Caseros; y al oeste, Jujuy, Juan de Garay, Oruro y La Rioja.
Los límites actuales, según la Ordenanza Municipal del 25 de junio de 1968 Nº 13.336, y la posterior Nº 26.607del año 1972, quedaron fijados por el norte con la Av. Independencia; al sur con la Av. Juan de Garay, al este con la Av. Entre Ríos y al oeste con la calle Sánchez de Loria, quedando con 163 manzanas y una superficie de 250 hectáreas.
En cuanto a su topografía, ésta es llana, fuera de unos pocos desniveles que se dan en la parte sudoeste, los cuales existen en forma de alargada pendiente como se pueden ver en la Av. San Juan, Chiclana y Juan de Garay.
Instituto san cristobal
Hola! este es el blog del Instituto San Cristóbal.
Les comienzo contando que es una Institución donde hay: Jardín de Infantes, Primaria y Secundaria.
La escuela se divide en dos turnos. Mañana y tarde.
El colegio es mixto ; por lo tanto es para mujeres y varones.
En el turno mañana se encuentra Jardín de Infantes , La primaria y en la secundaria , se reciben con perito mercantil.
En el turno tarde se encuentran Los alumnos de la secundaria , turno tarde, C.B.U.
Bueno aquí les dejo una imagen y la pagina del colegio así se pueden comunicar con ellos.
imagen de la parroquia (presionar aquí para ver la imagen)
http://www.psancristobal.com.ar/macro.htm link
¡Besos!
Les comienzo contando que es una Institución donde hay: Jardín de Infantes, Primaria y Secundaria.
La escuela se divide en dos turnos. Mañana y tarde.
El colegio es mixto ; por lo tanto es para mujeres y varones.
En el turno mañana se encuentra Jardín de Infantes , La primaria y en la secundaria , se reciben con perito mercantil.
En el turno tarde se encuentran Los alumnos de la secundaria , turno tarde, C.B.U.
Bueno aquí les dejo una imagen y la pagina del colegio así se pueden comunicar con ellos.
imagen de la parroquia (presionar aquí para ver la imagen)
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¡Besos!
La historia de San Critobal
Cristóbal significa "el que carga o portador de Cristo".
San Cristóbal, popularísimo gigantón que antaño podía verse con su barba y su cayado en todas las puertas de las ciudades: era creencia común que bastaba mirar su imagen para que el viajero se viese libre de todo peligro durante aquel día. Hoy que se suele viajar en coche, los automovilistas piadosos llevan una medalla de san Cristóbal junto al volante.
¿Quién era? Con la historia en la mano poco puede decirse de él, como mucho que quizá un mártir de Asia Menor a quien ya se rendía culto en el siglo v. Su nombre griego, «el portador de Cristo», es enigmático, y se empareja con una de las leyendas más bellas y significativas de toda la tradición cristiana. Nos lo pintan como un hombre muy apuesto de estatura colosal, con gran fuerza física, y tan orgulloso que no se conformaba con servir a amos que no fueran dignos de él.
Cristóbal sirvió primero a un rey, aparente señor de la tierra, quién a quién Cristóbal vio temblando un día cuando le mencionaron al demonio.
Cristóbal entonces decidió ponerse al servicio del diablo, verdadero príncipe de este mundo, y buscó a un brujo que se lo presentará. Pero en el camino el brujo pasó junto a una cruz, y temblando la evitó. Cristóbal le pregunto entonces si el le temía a las cruces, contestándole el brujo que no, que le temía a quién había muerto en la cruz, Jesucristo. Cristóbal le pregunto entonces si el demonio temía también a Cristo, y el brujo le contestó que el diablo tiembla a la sola mención de una cruz donde murió él tal Jesucristo.
¿Quién podrá ser ese raro personaje tan poderoso aun después de morir? Se lanza a los caminos en su busca y termina por apostarse junto al vado de un río por donde pasan incontables viajeros a los que él lleva hasta la otra orilla a cambio de unas monedas. Nadie le da razón del hombre muerto en la cruz que aterroriza al Diablo.
Hasta que un día cruza la corriente cargado con un insignificante niño a quien no se molesta en preguntar; ¿qué va a saber aquella frágil criatura? A mitad del río su peso se hace insoportable y sólo a costa de enormes esfuerzos consigue llegar a la orilla: Cristóbal llevaba a hombros más que el universo entero, al mismo Dios que lo creó y redimió. Por fin había encontrado a Aquél a quien buscaba.
--¿Quién eres, niño, que me pesabas tanto que parecía que transportaba el mundo entero?--Tienes razón, le dijo el Niño. Peso más que el mundo entero, pues soy el creador del mundo. Yo soy Cristo. Me buscabas y me has encontrado. Desde ahora te llamarás Cristóforo, Cristóbal, el portador de Cristo. A cualquiera que ayudes a pasar el río, me ayudas a mí.
Cristóbal fue bautizado en Antioquía. Se dirigió sin demora a predicar a Licia y a Samos. Allí fue encarcelado por el rey Dagón, que estaba a las órdenes del emperador Decio. Resistió a los halagos de Dagón para que se retractara. Dagón le envió dos cortesanas, Niceta y Aquilina, para seducirlo. Pero fueron ganadas por Cristóbal y murieron mártires. Después de varios intentos de tortura, ordenó degollarlo. Según Gualterio de Espira, la nación Siria y el mismo Dagón se convirtieron a Cristo.
San Cristóbal es un Santo muy popular, y poetas modernos, como García Lorca y Antonio Machado, lo han cantado con inspiradas estrofas. Su efigie, siempre colosal y gigantesca, decora muchísimas catedrales, como la de Toledo, y nos inspira a todos protección y confianza.
Sus admiradores, para simbolizar su fortaleza, su amor a Cristo y la excelencia de sus virtudes, le representaron de gran corpulencia, con Jesús sobre los hombros y con un árbol lleno de hojas por báculo.
Esto ha dado lugar a las leyendas con que se ha oscurecido su vida. Se le considera patrono de los transportadores y automovilistas.
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